Requisitos en el mercado de FRUTAS Y VERDURAS

Uno de los retos de la agricultura actual es que ya no solo se trata de producir comida, sino de cumplir con la reglamentación y las exigencias del mercado que cada día insisten más en que los alimentos estén limpios, esto a la luz de enfermedades como el coronavirus se hace cada vez más importante. Hoy todos queremos poder comprar comida, con la certeza y confianza de que ese producto que ingresa a nuestra boca, no es un arma mortal.

Para eso, hoy las palabras  INOCUIDAD y TRAZABILIDAD se han vuelto fundamentales en los siguientes sentidos:

  1. LÍMITES MÁXIMOS DE RESIDUALIDAD: Los insumos aplicados a los cultivos son permitidos hasta cierto límite, pues en concentraciones mayores pueden ocasionar daños a la salud humana. Por esto es fundamental que se lleven los registros para saber cual es el manejo que se ha dado  a ese alimento desde su siembra hasta que el consumidor final lo recibe. Esto va desde sí la semilla proviene de un vivero certificado, si fue genéticamente modificada, cuando y quien la sembró, con qué agua se regó y que calidad tiene esa agua, si las personas que trabajaron alrededor de ese producto usaron los elementos de protección debida, si los recipientes y canastillas utilizados fueron desinfectados, entre otras cosas. Tener acceso a esa información, puede dar la certeza al consumidor de que está consumiendo productos sanos.

Aquí surge un reto importante para el agricultor, que no está habituado a llevar esos registros, pero que necesita adaptarse a las exigencias normativas y del mercado. Hay que lograr las certificaciones y que el productor se sienta acompañado, para eso existen empresas asesoras que facilitan el proceso de implementación y hemos desarrollado un software que permite registrar todos los datos requeridos en línea, de modo que el control de la ejecución de las tareas puede hacerse desde cualquier parte del mundo.

  1. DEFENSA DE ALIMENTOS: Además de los insumos aplicados, los productos agropecuarios están expuestos a todos los fluidos corporales de los operarios de campo, por eso se hace indispensable el uso de mascarillas, guantes, uniformes y todos las exigencias requeridas en la manipulación de alimentos; si un operario herido no puede cubrir su herida o se encuentra enfermo, no deberá trabajar hasta después de su recuperación..

Cumplir con los requisitos de INOCUIDAD Y TRAZABILIDAD y obtener las certificaciones para participar del mercado internacional de alimentos, es una tarea que requiere mucho esfuerzo pero que trae muchas satisfacciones. En ese sentido ofrecemos a todo quien quiera participar la asesoría y acompañamiento para que el objetivo se logre de la mejor manera.

Cómo identificar un producto orgánico

Dentro de las actividades cotidianas de Interall, tenemos charlas con agricultores para determinar si pueden participar de nuestro programa de producción agrícola orgánica certificada. Nos causa bastante curiosidad recibir respuestas de algunas personas que creen tener cultivos orgánicos, por ejemplo, porque dicen hacer las aplicaciones de insumos de acuerdo a las recomendaciones de sus asesores, o porque en el terreno hay animales. 

Queremos compartir en este artículo, un poco sobre que es un producto orgánico y como identificarlo. La palabra orgánico, es una palabra protegida por la legislación que no puede utilizarse salvo que esa producción haya recibido una visita de inspección y al detectar que cumple con los criterios definidos por los estándares orgánicos, recibe un certificado orgánico. 

Se hace importante que aprendamos a revisar las etiquetas de los productos, pues cuando un alimento es orgánico, tiene una etiqueta en la que figura el sello de la norma orgánica en que está certificado y el nombre y logo de la certificadora que emitió esa autorización. 

Existen casos de productores que al creer que sus alimentos son orgánicos usan la palabra orgánico en sus etiquetas e incluso los sellos y logos de las certificadoras, recomendamos tener mucho cuidado con esas prácticas porque pueden generar multas a las personas que inocentemente usan sellos sin la autorización debida, y a los consumidores, sugerimos revisar donde compran sus productos, pues en la mayoría de casos en los lugares de venta formal, se hacen chequeos antes de iniciar las ventas de productos orgánicos y se revisa que las certificaciones sean reales y se encuentren vigentes.

Las instituciones que están acreditadas a certificar cultivos orgánicos las podemos encontrar en este link. Si encuentran un sello que no esté en esta lista, duden de que el producto sea orgánico.

Los productos hidropónicos, si bien es cierto son limpios, no son orgánicos. La norma orgánica excluye a esos productos.

Algunas personas dicen que el tamaño y calidad de los productos orgánicos y de los que tienen químicos, es igual. Esa afirmación no  es cierta, ni siquiera para la producción convencional, en la que hay frutas y verduras de diferentes tamaños de los que llegan al comercio.

En el mundo actual, se ha dado tanta importancia a la forma de las cosas, que se exige una selección exagerada de las cosechas a los productores, en la que se rechaza entre un 40 al 50% de la producción para tener alimentos de tamaño estándar. La agricultura orgánica tiene un enfoque diferente, en ese sentido el comercio ha sido más consciente y permite salir al mercado mayor cantidad de producto natural, que tal vez no cumple con los estándares de calidad de productos convencionales en color, tamaño, pues se busca despertar la consciencia del consumidor.

En cuanto a la calidad, la comida orgánica es de mejor calidad que la que es sembrada con químicos, pues los productos tienen la posibilidad de aportar el 100% de los nutrientes al consumidor.

Además de los productos frescos, Los productos procesados como mermeladas, jaleas, compotas, zumos, galletas y cualquier preparación, deben certificar el proceso como orgánico, es decir, no basta con que los ingredientes utilizados en la preparación sean orgánicos, el proceso también debe ser orgánico.

Hay muchos productos que se venden como artesanales. Un producto artesanal es aquel que se ha producido con las manos de quienes participaron, sin tecnificación, esto aunque genera un gran apoyo social, no significa que los productos o el proceso carece de químicos, que es lo que diferencia un producto orgánico del resto. Si nos fijamos, muchos productos orgánicos ni siquiera tienen registro sanitario, por ello, los productos artesanales se venden usualmente entre amigos o conocidos y/o en ferias.

¿Y tú qué opinas? ¿Cuáles son tus productos orgánicos favoritos?